Llegué re temprano a Niceto entrando por la puerta de atrás, la situación parecía la de un club de LA, obviando la parte de los paparazzis, la de encontrase en el baño a Kate o Lindsay dándose con merc o a Cory Kennedy llamando la atención borracha, pero no la de los autos caros por los alrededores –seguramente más baratos que los que tienen la afamada patente que dice California.-
Relajadísima y con caipirinha más que rica en mano, vi un sillón como el mejor lugar para pasar el rato hasta “que la gente empiece a llegar al baile”. Con mejor amiga pudimos observar mucho jean chupín, mucha remera o camiseta sin corpiño, bastante bota en punta, y descubrimos que ya no va más el pelo largo desmechado, ahora hay que hacerse corte carré si o si. El vintage sigue vigente: vimos un tapado de piel bien a lo Reina Reech en “Las minas de Salomón Rey” que llevaba a una chica (si, el bicho era más grande que ella), una que emulaba a Edith Piaf (encorvada, corte de pelo medio garçon y pose arrabalerísima incluida). Vimos a Cerati, Alfonso el Pintor no falta ni a una sola fiesta en Niceto, Blitto tampoco se queda afuera de nada, Monoto segundeando a Juliana Gattas, que a su vez ella acompañaba a su marido que se encontraba en la agobiante labor de dj en el lado A.
La “tienda de discos” no es muy variada, pero tiene buenos títulos, aunque los precios son algo elevados.
Capri no se hizo esperar, es más, nos agarró desprevenidas, y con un solo en piano empezó repasando Mamma Killer Night. Después de dos o tres temas, se unieron Leo García en guitarra –al rato, pegó una eléctrica-, Thomas Jackson en bajo, Lucas en batería y en las últimas canciones se incorporó Lucia Borensztein de No Lo Soporto en pandereta (jaja! Pensar que antes la batera era ella.)
Ariel pidió de mil maneras que le dieran mejor sonido, suban el piano, etc –pero poco caso hizo el sonidista.- Leo acaparó la audiencia y hasta me atrevería a decir que el pianista quedó en segundo plano. Adelantó un tema del próximo disco que lo venimos esperando desde hace tres años mínimo, y hasta tuve una ilusión de que suba de invitado el reincidente Soda Stereo, cosa que nunca ocurrió.
Mi noche continuó bailoteando un rato al ritmo de Fabián Dellamonica, hasta que la gordez ansiedad de comernos un pancho de Peter´s ganó; y no era bajón eh! que quede claro. Estamos como queremos.
Hi Liffer, unplugged
